JUEVES 31 DE JULIO DE 2026
TRAMPA ''CON RAJA
Lleva un par de semanas en su pueblo. Se sienta en una terraza en calle principal y estrecha con un amigo local, un señor ya jubilado y de campo. En la terraza de enfrente un hombre delgado, con gafas de sol de marca y pelo de corte clásico está sentado con una chiquilla que no deja de mostrar las bragas sentada con las piernas hacia arriba apolladas en el borde de la silla.
Al rato, el señor de gafas de marca aparece mirando hacia el interior del bar, la chiquilla, de unos 13 años o menos, no está. Parece que ha entrado tal vez para ir al baño.
Un rato después aparece por la puerta y pone cara de sorpresa, se paraliza, al mirar hacia nuestro Hombre.
Más adelante, la chica vuelve a sentarse en posición que el vestido largo estrecho no tapa. Y sorpresa: La braga blanca aparece con un pliegue muy largo en medio de la entrepierna en forma como de raja larga.
Nuestro Hombre automáticamente gira su silla en vuelta de 90 grados para no encontrarse con la escena cada vez que deja de hablar con su amigo que está sentado en su lado izquierdo.
Segundos después parece un policía retirado a paso ligero: Viene de frente, se saludan levemente con un movimiento de mano y cabeza.
Ésta es una zona rural donde no manda la policía estatal, por lo que se lo narrado fue un operativo trampa con fines calumniadores, estamos ante una operación montada y no autorizada en zona rural a cargo de una policía jubilado.
Alto, delgado, con gafas finas y gorra tipo visera siempre colocada en su cabeza que suponemos calva, como la de casi todos los calumniadores que participan en maniobras de difamación y calumnia desde hace años, en especial desde que nueve policías estatales cometieron delito penal en presencia de nuestro hombre años antes.
Cuatro años de cárcel y dos de inhabilitación es, o era ya, su espada de Damocles.
El policía de visera permanente ha aparecido tras otras escenas que tal vez fueron trampas o cebos en años anteriores.
Días antes de esta trampa ‘con raja’, nuestro hombre debió de ser marcado y difamado por un tatuador de perros, calvo, con el que se cruzó con la bicicleta primera hora. Siempre que nuestro Hombre viene al pueblo, se activa.
Su calumnia prendió entre matrimonios jóvenes con hijos en la salida de la zona de paseos, bicicleta y paseo de perros tras la subida desde el río, en una zona de cárcava con pisos numerosos pisos.