Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania) Editorial en portada de Berthold Kohler
“El carrusel de presidentes del SPD sigue dando vueltas con brío, a lo que cabe añadir el comando de convertirse en carne de cañón”.
“Puede que Steinmeier relacione con el retorno de Müntefering a la presidencia del partido la esperanza de que mantenga más unido el partido que Beck y pueda forzarlo de manera más fiable que éste a seguir su línea. ¿Pero por cuánto tiempo y cómo de lejos seguirá el SPD a un Müntefering que ya fue apartado en una ocasión de su cargo por el ala izquierda del partido bajo Andrea Nahles y que ahora, a sus 68 años, tiene que desempeñar nuevamente el papel de ‘portador de esperanzas?”
Die Welt (Alemania)
Editorial en portada de Andrea Seibel
“¿Qué ha sido lo que ha sucedido en el lago de Schwielow en Brandemburgo: un drama, o quizás un arrebato golpista? En todo caso ha sido toda una jugada, pero un nuevo comienzo es convincente bien distinto. Así que ahora Frank-Walter Steinmeier va a ser el candidato a canciller, Beck abandona decepcionado la presidencia del partido y a Franz Müntefering –un versado soldado de partido y alma agitadora de mítines– se le ha vuelto a subir al tren. ¿Pero qué es Frank-Walter Steinmeier? Un político racional y capaz al que aún se le notan las maneras de un funcionario. De alguna manera parece dispuesto a sacrificarse por el SPD. No en vano, ¿quién cree aún en una victoria el próximo año?”
Handelsblatt (Alemania)
Editorial en portada de Daniel Goffart
“La dimisión de Kurt Beck es un alivio para la socialdemocracia. Su rumbo serpenteante frente al Partido de la Izquierda, sus contratiempos estratégicos, la repetición de apariciones poco hábiles y su incapacidad para transmitir entusiasmo hacia fuera y autoridad hacia dentro, han provocado que el SPD se precipite a un abismo de sólo un veinte por ciento de estimación de voto que pone en peligro su existencia. En cambio, con Müntefering vuelve a mostrarse ahora un posicionamiento claro. Desde ayer, se ha tomado una decisión tanto en el núcleo de las prolongadas cuestiones de plantilla y, con ello, de poder, como en cuanto al rumbo que debe emprender el SPD en sus contenidos: la orden es “regreso al centro”. Sin embargo, precisamente aquí se encuentra un considerable riesgo dentro del partido. A pesar de todo lo fuerte que puedan ser Müntefering y Steinmeier como líderes, no representan un nuevo comienzo sino, tanto personalmente como en su programa, una mera continuación de la política de la Agenda 2010 de Gerhard Schröder. A pesar de que la disputa sobre este cuerpo de reformas le haya costado al SPD poder y el cargo de canciller y, por otro lado, le haya procurado una inesperada afluencia al Partido de la Izquierda, los herederos de Schröder quieren enlazar ahora precisamente ahí donde su maestro fracasó tres años atrás.”
The Wall Street Journal Europe (Estados Unidos)
Editorial
“Los socialdemócratas alemanes eligieron ayer al ministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier como contrincante de la canciller demócrata-cristiana Angela Merkel en las elecciones que se celebraran en el 2009. El hecho de que Steinmeier no tenga experiencia como candidato no le convierte en un cero a la izquierda. Con su simple nombramiento podemos adivinar mucho sobre los temas que dominarán la carrera electoral del próximo año. El nombramiento de Steinmeier indica que su partido, que va 15 puntos por detrás de los demócrata-cristianos en las encuestas, quiere pasar del populismo económico de izquierdas al centro.
El nombramiento de Steinmeier ha sido, en parte, motivado por los resultados de las encuestas que le mostraban como bastante más popular que Kurt Beck, el desventurado jefe del partido que dimitió ayer y será sustituido por el ex líder del partido Franz Müntefering. Sin embargo, es posible que la popularidad de Steinmeier tenga más que ver con su cargo que con su persona. Los ministros de Exteriores alemanes siempre disfrutan de índices bastantes altos en los sondeos, ya que se les ve como estadistas viajando por el mundo mientras evitan posiciones polémicas. Ya sea para la cuestión de la carrera nuclear de Irán, o la agresión rusa, Steinmeier, al igual que sus predecesores ministeriales, aconseja encontrar una ¡solución diplomática’ –siempre una panacea popular en una Alemania pacifista.
A medida que vaya acalorándose la campaña, los dos partidos principales puede que vean que trabajar juntos es todavía más incómodo de lo que ha sido en los últimos tres años. Esto puede que dé a Merkel otra razón para sacar provecho de sus buenos resultados en las encuestas y convoque elecciones anticipadas en lugar de esperar hasta el otoño del 2009. Sin duda, tendremos carrera electoral”.